14 septiembre, 2011

Lo sé.

Porque nadie se despierta por la mañana queriendo a alguien y deja de quererlo a la hora de la siesta. 
Estuve allí abajo 18 minutos, sólo 18. Nadie deja de querer a alguien en 18 minutos. Me da igual lo que me digas, sé que me sigues queriendo.

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